El problema a para generar ideas

Imagina que tienes que pensar en una brillante solución para el problema de tu empresa. Tienes una reunión el lunes y depende únicamente de ti que seas capaz de aportar una idea innovadora, efectiva, y práctica.

O también te puede suceder, que estás en la mitad del proceso creativo y de repente el bloqueo de escritor, te impide continuar con tu obra maestra. Esto resulta molesto, ¿verdad?

Bien, existe una estrategia creativa mundialmente aceptada y que ha ingresado en la creación de soluciones, en todas las grandes empresas multinacionales. Hablamos de la lluvia de ideas, un método que se ha ganado su lugar en las grandes mentes de todo el mundo y te evitará esta situaciones incómodas.

personas reunidas haciendo una lluvia de ideas

¿En qué consiste la lluvia de ideas?

La lluvia de ideas (braimstorming su nombre en inglés), es una forma de pensamiento creado por el ejecutivo A. F. Osborn, frustrado por la incapacidad de sus empleados de desarrollar ideas creativas.

Osborn estableció un método de retroalimentación, para anotar la mayor cantidad de ideas en el menor tiempo posible, de forma irregular y sin ningún orden o jerarquía.

Esto les permitió crear entre ellos, una asociación de ideas, para que cuando culminara la sesión, pudieran tener un resultado en grupo y tan sólo tuvieran que juntar esas ideas de manera correcta.

Reglas necesarias para una efectiva lluvia de ideas

Suspender el juicio de valor

Es importante deshacerse de toda crítica, ya que cuando brotan las ideas, no se permite ningún prejuicio para descartarlo. 

Aquí se anotan todas las ideas y no se deshecha nada, ya que en esta fase todo sirve. La evaluación en ese caso, se efectúa más tarde.

Como seres humanos racionales, nos hemos acostumbrado a ser instantáneamente analíticos, prácticos y convergentes en nuestro pensamiento, lo que hace que esta regla resulte difícil de seguir, pero es muy importante dejar que fluyan las ideas.

Razonar con libertad

Tienes que permitirte la libertad de emisión, ya que las ideas que puedan resultar disparatadas para ti, pueden ser centrales para conseguir la solución perfecta. 

De hecho, en cada sesión de lluvia de ideas es recomendable, que haya algunas disparatadas que provoquen risa a todo el grupo. Permitiéndote pensar fuera de tu zona de confort, pueden surgir soluciones nuevas y geniales. 

Algunas ideas ridículas se transforman en prácticas. Cuanto más enérgica sea la idea, mejores pueden ser los resultados, ya que es más fácil mejorar una idea, que hacer otra nueva.

Cantidad sobre calidad

En ocasiones, “más es menos”, pero ahora queremos generar más. Hay que crear una gran cantidad de ideas, que luego se puedan revisar. 

Cuanto mayor sea el número de ideas, más fácil es elegir alguna. Y en ese caso, hay 2 razones para desear una gran cantidad de ideas. 

Primero, parece que las ideas obvias, habituales, gastadas, impracticables, vienen inicialmente a la mente, de forma que es probable que las primeras 20 o 25 ideas no sean frescas ni creativas. Segundo, cuanto mayor en número sea la lista, más habrá que escoger, adaptar o combinar

El efecto multiplicador

Ahora se deben combinar la mejor selección de ideas. Además de contribuir con las propias ideas, los participantes pueden sugerir mejoras de las demás o conseguir una idea mejor, a partir de sumar otras dos o más de las surgidas durante la lluvia de ideas.

 ¿Qué tan buena puede ser esta idea que dijeron? ¿Qué se puede hacer para mejorarla o para hacerla afín a nuestro problema? Utiliza las ideas de los demás, como estímulo para tu mejora o variación.

Una vez que tú o tu equipo, hayan podido lograr anotar un buen número de ideas, es hora de visualizarlas juntas y ver si algunas ideas encadenadas funcionan mejor con otras. 

La razón por la que esto funciona, está fundamentada en la teoría de la Gestalt, ya que nuestro cerebro acomoda todo automáticamente y relaciona factores percibidos por nuestros sentidos, que compartan similitud.

De esta forma, a veces se puede generar una idea completamente nueva, a partir de la relación de otros elementos, aparentemente sin conexión entre sí.

La lluvia de ideas sirve para todos los ámbitos

Esta estrategia funciona para cualquier caso, en donde se haga uso de la creatividad. Una corporación opta por una sesión de brainstorming o lluvia de ideas, para crear su próximo producto de marca.

Un escritor muchas veces utiliza esto, para no caer en el síntoma del “bloqueo de escritor”.  También. muchos compositores de música, pueden redactar canciones de la forma más armónica, con letras que transmiten el sentimiento que realmente quieren.

En pocas palabras, las estrategias más formidables, se edifican a partir de la asociación de ideas más caótica posible.

Puedes hacerla solo o para trabajar en equipo

El uso por excelencia de la lluvia de ideas, es en los trabajos grupales, ya que es donde florecen las corrientes de pensamientos e ideas, que surgen a partir de otros participantes.

Dos cabezas funcionan mejor que una, sin embargo, no deberías prohibirte de usar esta herramienta, si estás haciendo una actividad productiva por ti mismo. Aprovecha todas esas locas ideas que tienes en la cabeza y obtén algo muy productivo.

Bonus: Una variante interesante que puedes aplicar en tu empresa