¿Qué es una zona de confort?

Una zona de confort es un lugar, situación o actitud que parece muy agradable a primera instancia, se ajusta a nuestro estilo de vida actual y que nos hace experimentar un alto grado de satisfacción y seguridad.

Esto hace que nos acomodemos y evitemos a toda costa cambiar las actitudes que nos mantienen allí.

Sin embargo, no nos dejemos engañar, esta actitud limita mucho nuestro desarrollo personal y, con el tiempo, terminamos por arrepentirnos de nunca salir de ese lugar. 

Estar mucho tiempo en esta zona no deja que nos planteemos nuevos retos, proyectos o emprendimientos y evita que alcancemos mayores logros. Esto puede llevarnos a sentirnos vacíos por dentro, a experimentar una gran depresión, tristeza y otras emociones negativas

Al no salir del sitio de confort, estaremos constantemente pensando, que perdimos las mejores oportunidades de nuestra vida.

¿Realmente quieres sentirte así, solo por escoger lo que fue más cómodo durante un breve momento de tu vida? Si tu respuesta es un gran “no”, entonces lee este artículo hasta el final.

Te contaremos los beneficios y te daremos recomendaciones, para que puedes salir de tu zona de confort, dar un paso al frente y emprender nuevas ideas u oportunidades que se presenten en tu vida.

Persona de pié dentro de un círculo que dice "zona de confort" en inglés.

¿Qué beneficios obtienes de salir de tu zona de confort?

Los beneficios obtenidos de realizar esta hazaña, son:

  • Aumenta tu capacidad para afrontar las diferentes dificultades que presenta la vida.
  • Te proporciona nuevas experiencias, con las que también puede aumentar tu inteligencia.
  • Aumenta la confianza en ti mismo y te conviertes en una persona mucho más segura. 
  • Amplia tus habilidades y destrezas para afrontar nuevos retos. 

Como puedes darte cuenta, estos beneficios enriquecerán tu vida y ampliarán tu capacidad para percibir y afrontar nuevas oportunidades, que antes no podías ver. 

Recomendaciones para salir de tu zona de confort

Cambiar pequeñas cosas

Todo lo nuevo que comienzas, no tiene por qué empezar con grandes cambios. Simplemente, puedes ir cambiando pequeñas cosas en tu día a día. 

Por ejemplo, si te gusta el Jazz y solo escuchas música de ese género, prueba escuchando otros géneros musicales como el Rock

Es posible que descubras varias canciones de Rock que te gusten y si al final no sucede eso, prueba con otro género, pero no te quedes con el mismo. 

De la misma manera, realiza estos cambios con las comidas, los libros que leas, las películas, series de TV y muchas cosas más.

Con solo estos pequeños cambios, ya estarás saliendo de tu zona de confort. Recuerda prestar atención a las nuevas experiencias y conocimientos, que te aportarán estos cambios.

Conoce nuevas personas

Hablar con nuevas personas, es un increíble ejercicio para salir de la zona de confort. Esto, muchas veces, es un reto para nosotros. Por tal motivo, es un ejercicio muy efectivo, para acostumbrarnos a salir de esta zona.  

Las diferentes personas aportan constantemente, una gran diversidad de puntos de vista, conocimientos, ideas y planes, que pueden ser de utilidad para ti.

Incluso, estás nuevas personas, pueden pasar a formar parte de tus contactos, algo que suele ser muy beneficioso para muchos.

Cambiar tu rutina

Es importante examinar nuestra rutina, dedicar algo de tiempo a analizar y a pensar que podríamos cambiar. 

Se debe hacer una lista de posibles alternativas, que podrán generar un cambio en tus hábitos cotidianos y así salir de la zona de confort

Mejorar las áreas más importantes

Esto tiene que ver con aquellas áreas de nuestra vida, que queremos cambiar para mejor. Pero no cualquier área, sino las que consideres más importantes.

Primeramente, tienes que reconocerlas y después, atreverte a realizar un plan, para mejorar esas áreas de tu vida. 

Puedes realizar ciertas estrategias, como hacer una lluvia de ideas o preguntarles a otras personas, que te aporten nuevas ideas para mejorar.

Desapegarnos de ciertas cosas

La zona de confort está muy ligada al apego que podemos tener, por los objetos que nos pertenecen o las relaciones familiares. Esto es algo que puede, que no nos sirva de mucho. 

Estás cosas nos hacen sentir seguridad de una u otra forma, por eso nos mantienen en el lugar de confort. Pero, de estas cosas, debemos ir desapegarnos poco a poco.

No tengas miedo al fracaso

A la hora de plantearnos salir de nuestra zona de confort, lo que normalmente sentimos, es mucho miedo

Sentimos miedo a muchas cosas y una de ellas, es a cometer un error. En esto, hay que entender que estamos haciendo algo nuevo y es válido que nos equivoquemos.

Lo que tenemos que hacer, es seguir adelante con el objetivo de aprender y mejorar. Y con este objetivo, reconociendo que algunas veces nos tropezaremos, debemos buscar llegar a la meta y no tenerle miedo al fracaso o a cometer errores, ya que es solo un proceso natural de aprendizaje. 

Pez saltando de una pecera a otra. En la pecera de la que sale hay otros peces, en la otra estará solo. Esto es un simbolo de salirse de la zona de confort.

¿Es difícil salir de la zona de confort?

En el momento que intentes salir de tu zona de confort, empezarás a notar cierta resistencia de tu parte hacia los cambios

Esto es debido a los miedos, la falta de seguridad, la incertidumbre, la inestabilidad y otras sensaciones que no nos agradan mucho.

Puede ser que salir de la zona de confort sea un poco complicado, pero no es imposible y menos si lo haces poco a poco, utilizando las recomendaciones que hoy te presentamos en este artículo.

Estar mucho tiempo en esta zona, puede terminar ocasionándote apatía, falta de ánimo, desmotivación, aburrimiento, falta de sentido a tu vida, entre otros. 

Con esto en mente, podemos darnos cuenta de que la zona de confort, es un lugar del cual tenemos que salir en ocasiones.Esto contribuirá a nuestra salud mental y física, y no solo eso, sino para que también podamos aprovechar mejor, las nuevas oportunidades que se presentan día tras día.


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